Después del pequeño incidente no donde no pude contener mi lengua, hablé con uno de los escoltas para que ubicara Jorge en la casa de Gustavo. De alguna forma debía lograr distraer mi mente de lo que sucedió. Aunque parezca, no estoy molesto con ella, pero sí me molesta sobre manera su actitud conformista, ese dejarse hacer sin importarle nada más que los deseos de otras personas; mientras que los de ella quedan relegados en la nada. Como si yo fuera bueno para enseñar a las personas cómo vivir la vida, yo que no he sabido vivir la mía ahora me toca enseñarle a ella cómo enfrentarse a esta cruda situación que evidentemente no era de su total ignorancia, que pretendió dar a entender que si lo ignoraba era otra cosa. —La hiciste llorar —Me dijo Malcolm dos horas después cuando estábamos s

