OLIVIA Guardé las últimas cosas en la cajuela con ayuda de Dylan. Nos dirigimos a la entrada donde pudimos ver a Sebastian con mi bebé en sus brazos y a Alex a su lado. -Ya es hora.- Anunció el castaño cuando estuvimos frente a ellos. La ojiverde dejó un beso en la frente de su pequeña sobrina. -Te extrañaré mucho, pequeña.- La bebé le regaló una sonrisa. El pelinegro la abrazó durante varios minutos, luego besó su cabecita y la miró a los ojos. -Te prometo que volverás a nuestros brazos lo más pronto posible y podremos ser finalmente una familia. Te amo, mi hermosa princesa.- Me la entregó. Pude ver los ojos de mi niña ponerse cristalinos, por lo que la mecí levemente para que no llorara. -Las extrañaremos a ambas.- Me dijo Alexandra, a lo que solo le di una diminuta sonrisa. -Cuí

