Aurora estuvo tres dias sin recibir la visita de William, su ausencia no le daba buena espina, pero no podía hacer nada para comprobarlo. Sin embargo, una hora antes de que terminaran las visitas normales, Aurora fue notificada, un guadua de seguridad la llevó hasta la sala de visitas. Tan rápido, Aurora ve a William, corre hacia él y lo abraza, pero simplemente él no corresponde a su abrazo. —Pensé que no vendrías— Dijo al tomar asiento. —He estado muy ocupado estos últimos tres días—Le dijo un poco serio. —¿Qué pasa William?— Pregunta Aurora al sentir la indiferencia. William respira profundo, antes de responder, saca unos documentos de su maletín y los entrega a Aurora sin mirarla a los ojos. —¡Es nuestro divorcio! Solo fírmalo— Dijo Sin ninguna emoción aparente. —¿El divorcio?

