Aurora aceptó la propuesta de Paolo, era mejor estar lejos que cerca, no quería encontrarse con los que tanto daño le habían hecho. Dos días después de la boda, Aurora y Paolo se encuentran en el aeropuerto, están a punto de tomar el avión. Aurora siente un gran vacío en su corazón, hay un gran caos en su mente, pero toca su vientre, recordando que su bebé le dará las fuerzas necesarias. —¡Volveré! Juro que que lo haré. Van a pagarme todo el daño que me hicieron, no seré más la Aurora débil y buena— pensó en su mente mientras caminaba hacia el avión. Finalmente, Paola y Aurora se marcharon del país, tendrían unas cuantas horas de vuelo. William había pasado esos últimos dos días trabajando duro, prefería estar en su oficina que en casa de Gretel. —¿Cómo la llevas con Gretel?— Pregunt

