Yeris abre el sobre meticulosamente, y clava sus ojos en su interior y se da cuenta que son fotos. Con la misma intriga, saca las fotos y de inmediato se da cuenta lo que contienen. Una a una las va observando, mientras siente que a su pecho le van clavado un puñal. ⸺¡¿Qué es esta patraña papá?!⸺y mira a su padre directo a los ojos⸺. ¿Has sido capaz de inventar toda esta pantomima, para separarme de él? ¡Pero ni te creas que por esto voy a dejarlo! ⸺¡Me respetas… yo no he inventado nada!⸺se relajó un poco⸺. Las fotos son auténticas, no son montadas. ¡Por Dios hija, recapacita! ¡Ese pendejo te tiene ciega! ⸺¿Quién te las pasó?⸺la chica intenta calmarse. ⸺No te puedo decir.—y Ernesto Malo se levanta de su silla y se le acerca—, yo solo quiero que estés bien. No quiero que vayas a sufrir

