—¿y bien?. —¿Y bien que?. —Me siento raro pero puedo ser normal como siempre lo eh Sido pero no me mires de esa forma como si quisieras ahorcarme. —Perdón,es la costumbre de mirar a Eros. —Que miedo,en fin deberías sentarte con él porque está mirándonos. —No sin antes aclarar las cosas. —crei que ya estaba aclarado. —Esta algo confuso pero quiero que lo digas tú. —Estamos bien Mónica,lo prometo. —Bien eso es todo lo que quería escuchar ahora puedo estar en paz,ni se te ocurra escapar. —Si mamá. —Me parece muy bien. me dirigí a mi asiento no sin antes levantarle la mano como saludo. —¿Y bien?. —¿y bien que?. —¿Cómo están las cosas con Zed? —Estamos bien Eros. —Que alivio no quería que fuese a cambiar de opinión. —No, él ya decidió antes de subir aqui. —Eros... —Dime. —¿

