—¿Nos casaremos?. —Claro que si,¿crees que te dejaría ser mi novia cuando puedo hacerte mi esposa?. —Eros. —Dime. —Te amo. —Me matas. —Deja de decir eso y dime qué me ama.... me besó tan deprisa que sentí mi mundo derribarse,sino hubiera sido por la toz de Zed al interumpirnos. —Matt se despertó y los quiere ver tortolitos. —Matt se desperto debemos darle una torta de chocolate. —¿Estás segura que la torta es para Matt y no para ti?. —Ps....no. —Monito creo que la torta es para ti pero tratas de ser amable y no quedar como egoista. —¿Eres mi Psicólogo?. —No pero puedo ser tu médico cuando quieras. la mirada lasciva de Eros me recordo a cuando estábamos en el avión yendo a Francia,me ruborice. —¡Pervertido!. salí corriendo hacia la habitación de Matt no pude evitar escuchar

