Sara, paso la tarde viendo departamentos con Stefano, pero este le encontraba un, pero a todos, si no era muy pequeño, era porque se ubicaba en un barrio superpeligroso o quedaba demasiados lejos de las escuelas de Alina, pero al final ningún departamento le gusto a Stefano, ni aun cuando a Sara le gustará. —Necesito un departamento al cual mudarme lo antes posible, pero si ti sigues cuestionando cada lugar que escojo, jamás voy a poder mudarme —Sara ya está molesta con Stefano. —Ninguno de esos lugares son apropiados para ti o nuestra hija, ni siquiera el piso donde viven ahora —contesta Stefano mientras enciende el auto, para volver a recoger a Alina en la escuela de natación. —Stefano, no tengo el dinero para mudar un aún edificio lujoso, soy una empleada de servicio y mi sueldo aunq

