En la mansión Ivanov, Antón recibió la llamada de su amigo Marco, contándole todo lo que había pasado. Así que este lo ayudo a sacar a Isabel del país, sin tener su pasaporte o sus documentos, porque no tuvieron tiempo de ir por esos documentos. —Aunque me alegra que mi hermana al fin se aleje de su madre y de sus manipulaciónes, la voy a extrañar, proque recién nos reencontramos como hermanas —comenta Iris con pesar. —Te aseguro que tu, y tu hermana van a estar juntas y compartiendo muy pronto —Anton abrazo a su esposa y la lleno de besos. —Gracias, es lo que más deseo —Iris se refugio en los brazos de su esposo y así juntos se quedaron dormidos abrazándose con mucha fuerza. Por otra parte Crecida, sonríe pensando que su hija y Marco, cayeron en su trampa y se dirige a la sala de cine

