CAPÍTULO 9 Al llegar al centro comercial, Iris quedó fascinada. El lugar era enorme, había personas por todos lados y la música se escuchaba en diferentes tiendas. —Vamos a una joyería, querida. Te quiero hacer un regalo de bienvenida a la familia —Darya tomó a Iris del brazo y la llevó hasta una de las joyerías más prestigiosas del país. —No necesito ningún regalo, de verdad —Iris trató de detenerla, pero Darya era terca y el regalo que quería hacerle era muy especial. —Sí lo necesitas. Al ser parte de la familia Ivanov, debes tener un regalo que te identifique como una de nosotros. Todos en la familia tienen una joya con el escudo familiar y hoy tú obtendrás la tuya —dijo con firmeza. Ambas llegaron hasta el vendedor, quien no se había percatado de quién había entrado a la tienda. A

