—Hay que levantarse, Alina debe de estar despierta ya —Sara logra sacarse de los brazos de Stefano y corre al baño, para lavar su rostro y sus dientes. Sara arregla su cabello y al terminar observa como Stefano no deja de seguirla con la mirada a todo lados con una gran sonrisa en el rostro. —¿Qué haces?, lávate la cara Alina nos espera —Sara lo anima a levantarse y este la rodea con sus fuertes brazos y la comienza a besar. —Eres la mujer más perfecta del mundo y la más hermosa —dicho eso Stefano la suelta y va a lavarse el rostro para terminar de arreglarse y reunirse con Alina. Cuando la pareja salió Alina se encontraba en la sala viendo televisión mientras esperaba que su mamá y Stefano se despertarán. —Buenos días, princesa —saluda Sara a su hija con un beso en la mejilla. —Buen

