Respiro profundo cuando me encuentro dentro de la sala. Como extrañaba este lugar, estoy tan loco que hasta reconozco su olor en el ambiente.
Otro detalle que obviamente confirma que nuestra amistad no era normal, que amigo reconoce el olor de un amigo?
Miro alrededor y veo como han cambiado las cosas aquí.
Sigue siendo la misma casa, el mismo estilo y ambiente y los muebles pero todos los agregados la hacen aún mejor. Hay fotos por todos lados, juguetes, y algunas prendas de ropa coloridas y muy pequeñas por cualquier lado.
Y definitivamente cosas tiradas en el suelo, si que ha cambiado su vida.
-bueno, por donde empiezo?
Le digo girando a verlo. Y él sólo está ahí mirándome, suspira y camina hasta el sofá
-ven Pat, siéntate. Quieres algo para beber? Tengo agua, jugos, vino y cerveza
-vino estaría bien, pero yo lo busco. Tu dime donde está.
Voy a la cocina mirando el desastre que hay aquí, así que junto algunos platos de la mesa mientras.
-hay una botella abierta en la heladera, y las copas están colgadas a un lado.
Reúno lo que me dice y sirvo dos copas y casi lo choco cuando estoy por llevarle la suya.
Le sonrío y le entrego su vino. Su pequeña mano lo agarra y yo rápidamente tomo un gran trago y dejo la copa en el primer lugar seguro que encuentro.
Trato de no mirarlo mucho, esta despeinado y viste un pantalon suelto y una camiseta de bob esponja.
Se ve, de alguna manera, adorable.
Asi que me obligo a subir las mangas de mi camisa para seguir juntando cosas.
-invitaste a un huracán a comer pasta?
Le digo juntando restos de fideos y salsa de una silla.
-si, la pequeña bola ama comer pero a su manera. Mila es más ordenada.
Y si, lo compruebo al ver el otro lado de la mesa que esta impecable.
Martin toma su vino y se acerca a la pileta para ir lavando lo que voy dejando allí.
-y tú como has estado?
Me pregunta después de unos minutos en silencio
-bien. Tranquilo
Y tú? Que tal va el centro?
-bien, ahora ya estoy más organizado, y tomando todo con más calma. Al principio fue bastante caótico todo.
-no me puedo imaginar todo lo que has pasado estos meses. Eres muy valiente Martin, y tu día debe tener varias horas más que el mío seguramente.
Dejamos la cocina bastante bien y seguimos juntando algunas cosas de la sala, en algún momento Martin se sienta y queda medio acostado en el sillón solo mirando como recojo más juguetes.
-esos van en esas cajas de ahí
Me dice señalando un mueble bajo una de las ventanas. Tiene 8 cajas con rueditas debajo.
-que práctico. Me encanta.
-un regalo de los chicos.
Dice sonriendo
Hablamos de trabajo y temas sin sentido hasta que veo que esta todo despejado y bastante reluciente y me quedo parado solo mirando al rededor. Estoy incómodo ahora que no tengo algo que hacer.
-que sucede Pat? Estás bien?
No me malinterpretes por favor. Me gusta que vengas a casa y charlemos pero después de tanto tiempo sin nada entre nosotros es raro que te aparezcas de golpe en mi puerta un martes a las 10 de la noche.
-si, lo siento. Mejor me voy. Deberías dormir un poco y yo tengo que
-em
-tengo que levantarme temprano.
Dios, si tan solo mis pies funcionaran y me llevaran hasta la puerta podría irme con mi vergüenza a mi silenciosa y aburrida casa.
-espera no te vayas.
Me harías un pequeño favor?
-por supuesto. Que necesitas?
-podrias estar aquí mientras me doy una ducha?
Por si alguno de los niños se despierta..
Estoy tan cansado que me dormiría así pero de verdad necesito bañarme.
-oh, si, ve. Ve a bañarte yo me quedo aquí por las dudas.
Le dedico una mueca parecida a una sonrisa.
-genial. Gracias. De verdad. Ya vuelvo
Solo lo observo levantarse. Y estirarse, sus pequeños pies descalzos quedan en puntitas y levanta sus brazos todo lo que puede, su remera colorida se levanta unos centímetros y mis ojos no pierden la oportunidad de ver la piel descubierta arriba de la línea de su pantalón.
Trago duro, y miro hacia otro lado mientras él desaparece de la sala.
Una vez solo me acomodo en el sillón y hago el intento de concentrarme en la televisión y no en el sonido del agua a unos metros de mi.
Paso mis manos por mi cara y por mi pelo. Dios que estoy haciendo?
Que hago aquí?
Estoy tan perdido en mis pensamientos confusos y peligrosos que no lo noto cuando se para delante mío, hasta que pasa su mano por mi pelo hablándome
-Pat? Estás bien?
Demoré mucho?
Lo siento, cada baño que puedo tomar tranquilo trato de disfrutarlo y no me doy cuenta cuanto tiempo pasa
Todavía tiene su mano en mi cabeza mientras habla medio rápido. Y yo sólo le sonrío, levanto mi mano despacio hasta tocar la suya y ahí se termina todo.
Se sacude, suelta mi pelo, y da unos pasos hacia atrás para alejarse de mi.
-disculpa, lo siento no quise incomodarte. Creo que ya deberías irte.
Gracias por ayudarme hoy
-Martin
Le digo poniéndome de pie.
-yo..
-Vete Pat. Por favor.
-está bien.
Hago el intento de acercarme a él pero veo su rostro, tiene una expresión que no comprendo. Así que retrocedo y me voy hacia la entrada.
Abro la puerta y volteo a verlo.
-nos veremos por ahí supongo
-adiós Pat
Me despide suavecito