Martin
Reiniciamos el capítulo que nos perdimos por dormir, lo vimos hasta que terminó y ahora creo que debería pedirle que se vaya.
Siento que ya no puedo tenerlo tan cerca.
Apagué el televisor y nos miramos.
-Gracias por venir. Debería haber dormido pero la pasé muy bien.
Lo miro como me mira, está algo inquieto y solo sigue mirándome
Me está poniendo incómodo tanto silencio.
-Pat? Que sucede? Puedes contarme cualquier cosa, lo sabes.
-Martin yo..
Pasa sus manos despeinando su corto cabello. Suspira, me mira. Mira hacia todos lados.
Me está poniendo nervioso.
Le pongo las manos en sus hombros y lo tranquilizo
-Tranquilo, no sé que está pasando, pero tomate tu tiempo. Estoy aquí.
Ay dios mío, se le cae una lágrima. Que hago?
-oh cariño que pasa?
Lo abrazo, rodeándolo suavemente, tengo miedo de sobrepasarme pero el me abraza con fuerza y me pega más a él.
Esconde su rostro entre mi hombro y cuello.
Lo calmo acariciándole la espalda.
Y yo me dejo llevar, es la primera vez que lo tengo así de cerca, disfruto de su calor, aunque no sé por qué está sufriendo así y me siento un idiota aprovechándome para tocarlo.
Después de un tiempo bastante largo lo noto más tranquilo.
-estás mejor?
Se reincorpora y vuelve a mirarme, sus ojos están fijos en mi y veo tantas emociones en ellos, no entiendo que está pasando.
-Martin espero que no me odies por lo que voy a hacer
-qué?
Sus manos toman mi rostro por mis mejillas y su boca está sobre la mía. No me da tiempo a nada.
Sus labios poseen los míos algo desesperados pero a la vez dulcemente.
Sus pulgares acarician mis pómulos y yo me entrego, abro mi boca para darle acceso a su lengua y con mis manos agarro con fuerza sus brazos.
Nos entregamos a un beso dulce y apasionado hasta que ya no puedo respirar, no quiero que pare, no puedo soportar que este momento termine.
Pero terminaría si me desmayo por falta de aire. Así que separamos nuestros labios, pero no nuestros cuerpos, sus manos acarician mi rostro, mis manos aprietan sus bíceps. Su frente apoyada en la mía, su aliento sobre mi boca.
Abro los ojos despacio, no sé con qué me voy a encontrar. Soy un idiota. Por qué no lo paré?
Esto va a salir mal otra vez.
Pat
Sus pequeñas manos aprietan mis brazos, y no puedo dejar de tocar su rostro. No me animo a abrir los ojos.
Dios mío, su boca es perfecta. Nunca había besado a alguien así, nunca sentí algo parecido. La forma en que me correspondía el beso, fue increíble
-Martin
-Pat
-Martín yo..
-por favor no lo digas. No digas que fue un error, no me digas que no debería haber pasado. No lo digas. Solo vete.
Me habla despacito, rogando. Ahora entiendo como lo lastimé aquella vez. El me quiere. Yo le gusto.
-Martin mírame.
Abre los ojos por favor.
Le toco los labios con las yemas de mis dedos y él suspira.
-no puedo. Pat. Por favor vete.
Me suelta y mis manos se deslizan de su cara. Se pone de pie y se da la vuelta para no mirarme.
-Martín por favor.
-no puedo Pat. No me hagas esto. No puedo volver a perderte, ahora no es el momento. Tengo 2 niños que no merecen un papá por la mitad. No tengo tiempo ni fuerzas para participar en lo que sea que quieras hacer.
-yo no quiero lastimarte, sólo..
Se da la vuelta con lágrimas en sus ojos.
-Pat por favor vete. Luego hablamos.
Se va hacia la cocina y sale al patio.
Y yo sólo puedo ver como camina lentamente y algo encorvado.
Me quedo ahí, solo, en su sala. Mirando la vida que ha logrado, lo valiente que fue al convertirse en padre. Y me doy cuenta de que definitivamente me quiere y esa vez también me quería y tal vez mas que ahora. Y yo no hice bien las cosas.
Tiene razón no puedo meterme a su vida y hacerlo cargar con mis confusiones y mis dudas.