Luna Los cuatro días en España con mis amigas y los chicos fueron increíbles, Ramiro resultó ser el mejor compañero de viajes que había tenido, sin dudas estos días logré conocer un lado de su personalidad que jamás imaginé que vería. Ahora sé que ese hombre serio y rudo es solo una fachada para un espíritu aventurero y dulce, que lo complementan a la perfección. Miro por la ventanilla del avión y pienso que, si tengo que ser sincera, estoy mucho más enganchada con él de lo que estuve con cualquier otra persona en mi vida. Martín sale del baño y sonrío para mis adentros, pensando que, justamente, él fue la última persona con quien estuve sexualmente, porque luego de eso comencé esta relación extraña con Ramiro y, de allí en adelante, ni se me cruza la idea de estar con alguien más. Gi

