Capítulo 2

1510 Words
Vladimir. Meto cuchillo, saco tripas, meto cuchillo, saco tripas, meto cuchillo, saco tripas. -¡Vladimir!- viene rápidamente hacia mi-¡¿Pero que crees que haces?! -Le quito las espinas a los pescados, para la cena-. -¿En mi cocina?!- comienza a tirar las tripas al contenedor de basura mientras yo aguanto la risa. -Solo es un poco de sangre madre- le resto importancia y se enoja más. -Largo de aquí, antes de que te saque yo las tripas- me empuja hasta sacarme de la cocina, me voy conteniendo la risa. -Apestas- mi hermano se cubre la nariz cuando tomo asiento junto a él en el sofá, no importa que haga el olor no sale de mis manos. -Si, trataba de ayudar a mamá con la cena, pero no resulto- niega -Deberíamos de salir hoy, ya que no estarás en mi cumpleaños. -No puedo, iré con papá a cerrar algunos tratos. Michelle, el hombre que más admiro en esta vida, y con el que siempre estaré en deuda, en vez de matarme o dejarme a mi suerte, me dio un lugar en su familia y organización. -No entiendo porque disfrutas de eso- tampoco yo, la primera vez que mate a alguien fue a los siete años, un sujeto quiso llevarme con él y corte su cuello, desde ahí me gustó la adrenalina, del momento. -Ni yo- prendo la televisión tratando de encontrar algo que me guste, pero no hay nada, solo más aburrimiento. -Deberíamos salir a cazar- niega rápidamente. A Lucian no le gusta ensuciarse las manos, a sus cortos casi 19 años apenas y a matado a alguien, en lo que si es bueno es en la planeación y creación de armas, a logrado poner a Italia como la mejor red de distribución de armas. Y yo a mis recientes 27 años ya he matado tanto que ni recuerdo el número, pero me siento orgulloso de ello, protejo a mi familia y me mantengo vivo. -Nadie saldrá a cazar nada, es nuestra última noche juntos antes de que te vayas- llega mamá y toma asiento también oliendo a pescado. Mi madre no es taaan vieja, pero ya tiene muchas canas, dice papá que es por las preocupaciones que le damos, dos hijos y esposo en la mafia y lamentablemente una muerta, debe de ser fácil para ella. -Le quitas lo divertido a la vida- murmuró. -Y tu la vida a los animales me reprocha- dice Lucían. No contesto, se cuando ganaré una discusión y esta la llevo de perder, cuando los señores benevolentes se unen nada les gana. *** -Recuerda siempre asegurarte que el enemigo esté muerto, te evitará problemas a futuro- aconseja mi padre, cortando la carotida del sujeto que tiene atado, haciendo que este se desangre en segundos. El diablo de la mafia Rusa e italiana no pierde el toque. Siempre actuando con frialdad a menos que se trate de mi madre, con ella es un hombre diferente, espero jamás encontrar a la persona que me pongo a actuar así, eso no le convendría a nadie. Madison y Michelle Ivanov, se casaron dos años después de la pérdida de su hija, la hermosa bebé de ojos inolvidables, tan iguales a los de papá pero tan diferentes a la vez. Mamá no siguió con la mafia, bueno administra el dinero, las armas y los almacenes pero ya no mata ni nada de eso, aún recuerdo cuando mato a la doctora, ¡fue genial!. -Lo tendré en mente- mencionó aburrido, pensé que me dejaría matar a mi, pero solo me trajo como observador. Se limpia las manos, mientras Paúl le informa lo que acaba de ganar por matar al sujeto, al parecer aún hay personas que lo quieren traicionar. -¿Listo para México?- pregunta Paul cuando salimos del almacén. -Si- queremos expandir el negocio, pero no queremos socios, así que iré a matar a socios de a uno por uno hasta que se queden sin líderes, y ahí es cuándo entramos nosotros. -Será fácil, están tan confiados en ese lugar que van sin seguridad a todos lados. -Nunca hay que subestimar al enemigo- dice mi padre. -Lo se, y no lo hago, solo digo lo que se sabe. Iniciamos una conversación entre los tres, sobre las consecuencias y beneficios que nos traerá adueñarnos de México, todo va genial hasta que papá ve la hora. -Tu madre nos contará en pedazos- me arrastra hasta una de las camionetas, como es mi última noche mamá quiere que cenemos en familia. Me gusta, me gusta pertenecer a una familia, se que que estuviera con Sofia o con quien sea mi padre, yo no tendría esto, no tendría a personas que me quisieran, como mi madre, padre y hermano. Llegamos a casa lo más rápido que pudimos, y como esperábamos mamá ya estaba de brazos cruzados en la sala, con cara de enojada, y Lucían a su lado con cara burlón. -¡Les dije puntual!- apunta a papá -Se va en una hora y tu te lo llevas todo el día, ¡creo que debo replantearme el haberme casado, egoísta!- empieza con el drama mientras papá contiene la risa. -Lo lamento, pero ya no perdamos tiempo y cenemos- le dice con tranquilidad, con el tipo brillo en los ojos que gritan "te amo" nunca quiero llegar a ser así de cursi, no es lo mio, yo follo y olvido. A mamá le cambia un poco la expresión cuando papá se le acerca, medio sonríe y asiente. -Solo por esta vez lo dejaré pasar- Lucían y yo rodamos los ojos, cada que están molestos el uno con el otro, solo hace falta un beso para que vuelvan a ser la pareja de enamorados. Todos pasamos al comedor, papá en la punta como el líder, mamá siempre a su lado, yo frente a mamá y Lucían a mi lado. La cena comienza a servirse, y no tardo nada en comenzar a comer, la comida de mamá es lo mejor de la vida. Me gusta sentirme libre en casa, me aceptan sabiendo lo que soy y lo que siempre seré. Lo único que me alegra de no estar en el cumpleaños de mi hermano es que no veré a mamá llorar por no tener a su hija, verla sufrir aún la pérdida de Mabel es muy difícil para papá, lucían y para mi. Dejo todo de lado y me concentro en comer y platicar de cosas triviales con mi familia, como si fuéramos una familia normal y no una bola de asesinos millonarios. *** Dos días en México, un calor de mierda, rica comida y un calor de mierda. La despedida fue dura para mi madre, pero como siempre me dejo venir y ser lo que soy. Dos días haciéndole inteligencia a un tipo y el muy idiota acaba de entrar a un bar, solo. Hoy es el cumpleaños de Lucian, le deje su regalo con nuestros padres, un kit de cuchillos y armas de primera, diseñado por mi. Entro al mismo lugar que el sujeto, hay un escenario, una barra y muchas mesas al rededor, me pongo en una de las mesas de al frente, justo detrás del hombre que tiene los minutos contados, pido un trago y espero el momento indicado para atacar. -¡Nuestra hermosa Diabla!- el público comienza a gritar y aplaudir desenfrenadamente. Me atragantó con el tequila cuando veo a la sexy mujer que pasa al escenario, pelo rojo, antifaz, pechos y trasero de infarto. Movimientos que me congelan en mi lugar y me la ponen dura, el vestuario que trae apenas cubre lo necesario. Mueve el culo con experiencia, trepa al tubo y comienza con la provocación al abrirse de piernas... No le pone atención al público ni siquiera se acerca para que le coloquen dinero, ella espera a que se lo lancen, la forma de moverse y concéntrese me dicen que viene a liberarse. Se pasa las manos por el cuerpo empeorando mi ereccion, que comienza a doler. La canción va terminando y sin despedirse del público sale del escenario, dejando curiosidad a todos, y más a mi, estoy a punto de ir hacia donde salio, pero el sujeto al que sigo se pone de pie y comienza a marcharse. Dejo un par de billetes y lo sigo. Camina solo por un callejón y no tardo en abordarlo, no le doy tiempo de reaccionar y comenzó a golpearlo, golpe tras golpe hasta hacer que sangre, los nudillos comienzan a dolerme y se que es hora de parar. Saco el arma con silenciador y le dedico mi mejor sonrisa siniestra dejando ver el demonio que llevo dentro, antes de abrirle la boca y disparar. Guardo el arma y un sonido me pone en alerta. Al levantar el rostro me encuentro con una mujer mirándome con sorpresa, más no miedo. Sin pensarlo me voy contra ella y vuelvo a sacar el arma quedando frente a ella, un olor a durazno invade mis fosas nasales y unos ojos azul profundo me miran con mucha atención dejándome paralizado...
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