CAPITULO 1

1348 Words
//Musica Ambiental: Brooklyn Baby by Lana de Rey// Derrota La derrota es lo que te hace crecer como persona, si sabes aprender las lecciones que te da y nos enseña lo que el éxito oculta. Experimentar que lo pierdes todo en un instante nos da otro motivo más para aprender a valorar las cosas que poseemos en nuestras vida, no sólo hablando en términos materiales, sino sobre todo, de lo más importante como los son las personas. Sentir que casi sueltas la mano de aquel amor que es dueño de tus pensamientos y suspiros es algo terriblemente horrible. Odio haber tenido que experimentarlo Tener que recordar esas escenas en mi mente una y otra vez, es una tortura mucho más dolorosa que cualquier castigo físico y peor que una penitencia vanal. Pocas veces experimente la agonía de una crisis de pánico, pero puedo decir que desde que llegué aquí he estado apunto de experimentar muchas, si es que ya no tuve varias sin que me acuerde. Aunque si duda, ninguna como la que acababa de tener tan sólo minutos después de despertar de un largo y profundo sueño. Lo que creí que era sólo parte de un mal sueño en mi mente, se hizo toda una realidad ni bien despegue mis párpados. . . . //NARRADOR OMNISCIENTE// Días Grises Los desolados días en el que El ducado de Herzog y el condado de Verkel se habían sumado parecían no querer acabar, los rostros alegres de ambos lugares parecían ahora solo ser fúnebres en todo su aspecto, meses y meses sin repuesta alguna, dos cuerpos inertes daban la imagen de no querer realizar movimiento alguno nunca más. Muchos lamentos se habían vuelto la sinfonía ambiental de toda esa zona del Reinado de Alois. Ni siquiera el mismísimo rey había querido proseguir en llevar acabo las celebraciones de Natividad y Año Nuevo, pasando semana y semana sin actividades oficiales por parte de la casa real. El Gran duque de Herzog, es sin duda una importante figura para la corona, por esto mismo ni los demás miembros de la monarquía realizaron cosa alguna más que dedicar su tiempo a visitarlo lo más posible, orar por su recuperación y un poco de tiempo en atender algunos asuntos urgentes. Hablando de los familiares de las víctimas, podríamos decir que los condes de Verkel y padres de Lady Gaia, fueron mucho más afectados debido a la noticia de lo sucedido con su única hija, el brillo que solía tener la condesa se había ido dejando esa penumbra que dejo el resultado de ver a su primogénita llena de sangre y casi moribunda entre los brazos de un joven peliblanco quien traía a la chica en su caballo. Aquellas imágenes perturbadoras no hacian más que hacer sufrir ambos padres Al igual, que al ver a su excelencia siendo llevado por su majestad. Todos quedaron conmocionados, pero con apuro los médicos reales y los dotados de magia lograron estabilizarlos, unos minutos más tarde no la hubieran podido contar. Siendo el duque quien más afectado resultó pues, fue su cuerpo que sirvió de escudo para su amada, él tenía muchos órganos afectados y las costillas rotas, mientras que Lady Gaia había resultado más dañada en toda la zona abdominal con los órganos correspondientes. Al paso del tiempo que las víctimas parecían no querer mejorar o cambiar dele estado en el que quedaron, se tenían que tomar medidas más rígidas, el reinado no podía estancarse más de lo debido. La casa Real tuvo que pedir ayuda temporal a sus aliados mas cercanos por influencia sanguínea, para que enviarán a alguien preparado quien dirección como es debido el Ducado de Herzog, un personaje que hasta aquellos días era desconocida para nuestra protagonista, pero de eso hablaremos más adelante. Centrándonos en los amantes heridos, tenemos a la pelimorado sobre la cómoda cama del condado de Verkel, en esa misma hahabitación en donde transcurria todos los días luego que sus padres decidieran traerla de Palacio para que pueda tener mejor reposo en su hogar con los mejores cuidados correspondientes. La vida aquí sólo parecía avanzar de manera lenta, al menos eso es lo que pensaba la condesa, quien como cada mañana era quien iba a primera hora al aposento de su hija para poder verificar si por fin sus oraciones habían sido respuestas y por fin diera señales de vida. A quien ma ríe costaba hacer esto es al conde, pues tan sólo ver a su querida primogénita en ese estado tan vulnerable, lo torturaba y cada día preguntaba al cielo si este había sido un castigo para ellos. Sin embargo, este sentimiento de dolor trataba de no mostrarlo con su esposa pues, si ya ella estaba demasiado decaida él quería ser el fuerte para poder sostenerla. - Debes descansar más querida- comenta en voz baja apoyando desde el marco de la habitación que hace dos días lleva viendo por fuera con temor a entrar, pero que ahora sintió la necesidad de seguir a su esposa hasta aquí, para, como ya lo había imaginado, encontrarla sentada junto a la cama de su hija, tomando sus manos entre las suyas y observando a la chica con tanta ternura de madre. -¿ Como podría hacerlo? Si cada vez que cierro mis ojos no puedo dejar de pensar en Gaia aquí, sin esas sonrisas y esas risas de su parte, como descansar cuando nisiquiera sabemos si volverá abrir sus ojos ¿Qué pasa si nunca vuelve a escuchar su voz? ¿Qué será de nosotros sin ella, Lunes? - la voz al final de sta pregunta se le iba ya quebrantado otra vez. En esta necesidad de consolarla, el conde camina hasta poder sentarse al lado de su esposa. - Alina- la llama tomando sus manos para si, aunque ella sigue mirando al suelo mientras solloza- Alina mirame- pide este con voz baja, ella sólo lo mira levemente, sus ojos reflejan dolor, un dolor que a nadie le gustaría ver en las persona que amas- ella va estar bien, criamos ha una mujer fuerte y valiente, debemos tener la esperanza y paciencia, porque se que pronto despertará- sus pulgares van hacia el rostro de la quitando las lágrimas de sus mejillas- Estaremos bien- atrae el cuerpo de su esposa fundiendola en un abrazo que ella corresponde buscando consuelo en los brazos de su amado. - ¿Qué pasa si ella vuelve a estar bien y otra vez queda en peligro?- ella cuestiona al volver articular palabra alguna. - Esta vida esta llena de peligro, no podemos encerrarla en una torre, ella es igual de aventurera que su madre- comenta con broma esto último ganándose un leve pellizco por parte de la condesa. - Lo sé, pero debemos hacer algo- con cuidado ella se aleja para mirar cara a cara al conde Luker- ¿Te puedo pedir algo? - Sabes que siempre puedes hacerlo- mirando con amor a ella acaricia su rostro invitandola a proseguir. - Cuando nuestro Gaia despierte, quiero que nos vayamos. - ¿A donde? - A la casa de Hetli. - Eso es pasando dos reinos de aquí, no creo que ella este de acuerdo con eso, además aún tiene el compromiso con su excelencia, el duque. - ¿Y si él tampoco despierta? no podemos condenar a nuestra en esperar toda la vida por él, ella merece ser feliz y si esa oportunidad se presenta en Hetli, entonces podremos quedarnos con el consentimiento de Gaia. Con un poco de duda, Luker Lechner parece pensárselo mejor, pero los ojos de su esposa le suplican por una respuesta. - Sólo puedo decirte que buscaré la mejor manera para proteger a nuestra hija- ambos giran levemente para observar su sereno rostro- Haremos lo mejor para ella. Con esta promesa en mente duran un rato más, mientras hablan de las posibilidades y los planes para el futuro de su Gaia. A veces los padres hacen hasta lo imposible con tal de proteger a sus hijos, sin contar con que muchas veces, alguna de esas acciones terminan doliendo más que el peligro mismo.
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