DOMINICO: Summer se sienta en el mismo sofá en el que yo estoy sentado, pero a diferencia de mi, ella estira sus piernas a lo largo del mueble y esconde sus manos dentro de su suéter, eso parece algo habitual en ella así que lo ignoro. Lo que si no paso por alto, y que en verdad me causa gracia, es que es tan pequeña que con todo y que tiene las piernas extendidas queda espacio suficiente entre nosotros que sirve pars no quedar pegados. —¿Qué me miras tanto? —pregunto con su ceño ligeramente fruncido. —¿Cuánto mides? —¿Ah? —ladea su cabeza y su cara refleja pura confusión. —Es que eres muy pequeña, mira todo el espacio que queda entre nosotros, y eso que tus piernas estan bien extendidas —suelto señalando el espacio vacío y rio de nuevo. —¡Cállate! —chilla disgustada— mido un metro s

