El tiempo les paso acostados en aquel lugar mientras Emely no dejaba de acariciarle el cabello por la parte de la nuca, estaba perdida mientras veía las copas de los árboles que los rodeaban y estaba pensando, procesando toda aquella felicidad que sentía, la emoción de tener a Simon de nuevo entre sus brazos, sus caricias eran embriagadoras y la llevaban a perderse mucho más en el goce de poder saber con certeza de que estaba sano, salvo y estable que era lo más importante. Estaba tan ida en sus pensamientos que no se dio cuenta en qué momento Simon abrió el escote de su vestido, solo reaccionó cuando una corriente eléctrica salió de su pezón derecho al resto del cuerpo y la hizo bajar la cabeza viendo como un hombre adulto succionaba su pecho tal como si fuera un bebé lactante de meses.

