XIX

499 Words
Sin querer alejarse mucho de la batalla, pero buscando un lugar donde no los vieran, Bakudan rodea un edificio y deja a Hitsune sentado en el suelo, apoyándole la espalda en la pared. Su cabello blanco se está tiñendo de rojo debido a una herida que tiene en la cabeza. La sangre baja por su rostro, formando ríos carmesí que llegan hasta su mentón, haciendo que las gotas caigan sin cesar. Su brazo izquierdo tiene una gran quemadura, y en algunas partes la piel se le ha calcinado tanto que está expuesta la carne, de colores que van del rojo brillante al n***o ceniza. El rubio se hinca frente a él y lo ve en ese estado lamentable. Le toca la cabeza, intentando encontrar la herida para poder detener la hemorragia, pero su mano tiembla tanto que no lo logra. Luego acerca su oído al pecho del rojiblanco y se queda en silencio algunos segundos. Oye los latidos y lo siente respirar, pero todo es muy débil, como si el corazón estuviera haciendo un gran esfuerzo por no detenerse, pero en cualquier momento podría colapsar. Se aleja un poco y le toma el rostro ensangrentado con ambas manos, y acerca su frente a la de Hikori. -No te puedes morir, ¿Me escuchaste? No aquí, no ahora -Bakudan no puede evitar que unas lágrimas se escapen de sus ojos- No quiero vivir sin ti. Escucha unos pasos tras él. Suelta con cuidado a Hitsune, lo apoya suavemente en la pared y se da media vuelta. A pocos metros de él hay un hombre con un traje n***o ajustado que le cubre todo el cuerpo y una máscara negra con gris. -Pero miren lo que trajo el viento -dice el sujeto. -¡DETENTE SI NO QUIERES QUE TE MATE! -grita Bakudan sacando chispas de sus manos. -El mocoso se atreve a amenazarme ¡Qué gracioso! -dice el sujeto con una voz alegre, casi burlesca. -Eres el bastardo que crea las copias -dice Bakudan mirándolo con odio. No tenía paciencia para tratar con ese sujeto. -Oh, así que me conoces. Claro, tú estuviste en la última pelea del Gran Poder. Pero no me digas bastardo, soy Kopipesu. Ahora bien, veo que podré vengar a mis compañeros matándote a ti y al chico que está detrás tuyo. Kopipesu se colocó en posición de ataque, cerró los ojos y contrajo todo su cuerpo por un segundo y al siguiente, una copia exacta de él mismo estaba junto a él. -Mierda -masculla Bakudan. -Ahora solo necesito tomar tus medidas y podré hacerte pelar contigo mismo. ¡Qué genial! Bakudan fue el primero en acercarse. Quería mantener a Hitsune fuera de peligro, y si eso significaba abandonarlo un poco, lo haría. Pero sin alejarse mucho. Fue directo a Kopipesu y detonó una fuerte explosión a pocos centímetros de su pecho, cosa que hizo retroceder al villano, pero su copia se abalanzó sobre Bakudan sin tardar. El rubio lo esquivó. Kopipesu no parece fuerte, pero sí sería una molestia derrotarlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD