CAPÍTULO 30: SOLO UNA HISTORIA. La sonrisa en el rostro de Jimin era la más linda que había visto jamás. No había dejado de sonreír desde que le confesé mis verdaderos sentimientos, y para que mentir, yo tampoco borraba la boba sonrisa de mi cara. Caminábamos tomados de las manos, sin decirnos nada, con una que otra mirada de vez en cuando, pero me sentía tan llena que no me importaba nada mientras él siguiera sosteniendo mi mano. — Esto es injusto — dije mientras nos acercábamos al departamento. — ¿Qué es injusto? — preguntó Jimin mirándome. — Se suponía que esta vez yo haría todo, pero de igual forma tú fuiste por mí. — Literalmente, no iba por ti, solo iba a verte... a escondidas. — ¿Cómo... — No soportaba tenerte lejos de mí y sin saber nada, así que hablé con Kim. Él me dió la

