Florencia. —¿Gordita?. —¿Eh?. —voy a la cocina acomodándome la remera, acabamos de llegar de viaje y necesitaba bañarme urgente, Juan metió todo a lavar y dijo que hacia unos pochoclos asi veíamos una peli—. ¿Qué pasa?. —Esto es maíz, osea, no maíz pisingallo. —¿Y cuál es la diferencia?. —comienza a reir mostrándome la olla. —Que no es para hacer pochoclos, que la jodemos Flor. —Creo que viene alguien. —me acerco a la ventada suspirando porque es mi papá—. Mi papá, prepárate. —Uuhhhh mi Dios, me voy a bañar mejor. —Si, ve. —apaga la cocina, y a penas cierra la puerta de la habitación abro asi entran. —¿De verdad Florencia?. —muevo el brazo asi pasan y la agarro a Emeth que me envuelve en un abrazo—. Yo no sé Florencia, un dia de estos no sé qué voy a hacer contigo mi Dios. —¿Cómo

