*Body Party (Ciara).
Al llegar a casa me desplomó sobre el sofá, mi cabeza va a reventar, me estoy debatiendo entre si confesarle a mis padres que he regresado a TattooedMind o dejar que lo descubran solos.
Nat se acuesta dejando su cabeza sobre mis piernas, para que sobe su cabello — ¿qué pasa? — suspiro lento.
— Estoy pensando en si debo decirle a mis papás sobre que volveré a modelar — llevo mis dedos a sobar mis sienes. Ella se incorpora y me mira seria.
— Diles, tú eres de todo menos una cobarde — la respuesta de mi pequeña amiga es breve y concisa. Me acerca la laptop que está sobre la mesa y no tengo tiempo para dudar cuando ella ya accedido al ícono de videollamada.
Tengo diez minutos hablando con ellos, no dejan de decirme lo mucho que me extrañan y el corazón se me hace pequeño, yo también lo hago, ahora viene lo importante — "mamá, papá quiero que sepan que volveré a modelar para TattooedMind" — cierro los ojos esperando los regaños.
— "No te voy a decir que me encanta la idea, pero ya eres grande y sabes cuidarte, si necesitas dinero nosotros" — comienzo a negar de manera rápida para poder callar a papá.
— "No, venirme a estudiar acá era parte de ser independiente, si ustedes me dan dinero se pierde el sentido de todo" — papá resopla.
— "Solo cuídate hija y nada de desnudos, esos si que no" — ahora es mamá la que habla.
Veinte minutos después cuelgo, necesitamos irnos corriendo a la cafetería, vamos sobre el tiempo, llegamos justas y comenzamos a leer las actividades del día.
Mi celular comienza a vibrar en mi bolsillo trasero, el nombre Denver aparece en los mensajes de w******p.
Denver
"Jungle TattooedMind tendrá una fiesta para darte una "bienvenida" y mostrar las nuevas actualizaciones de la página"
5:16 pm
No respondo, sigo con lo mío entre que tomo pedidos, levanto "muertos" y termino de cobrar cuentas del turno de la mañana, el ambiente se siente tranquilo, el boss n' nova inunda el ambiente y está perfecto, hasta que la puerta se habré, es el guapo de los tatuajes, con sus amigos del otro día, hoy no viene su chica.
Se dirigen a la misma mesa que el otro día, que hoy es de... Revisó con la vista y veo que Caroll llega hasta ella meneando el poco culo con que fue hecha, nada debería importarme pero me molesta cuando escucho que los chicos carcajean, de nuevo mi vista está en esa mesa y la mirada de Daniel, a como recuerdo que me dijo Denver, conecta con la mía, siento nervios y revuelvo mi pelo.
Sigo en lo mío, trato de ignorar lo que pasa, es lo mejor, debo enfocarme en mis cosas, mucho traigo ya encima, como para ponerme celosa de un tipo, que ni figura.
Estoy terminando de acomodar unas tazas — mi propina de la mesa siete a que el Adonis se sentó en esa mesa pensando que tu lo atenderías — la vocesilla burlona de Nat llega a mi.
— ¡Va! mi propina de la mesa tres — nunca le digo que no a una apuesta, menos a una que se que voy a ganar.
— "Mafren" — hace un pésimo acento británico y río ante ello — te busca con la mirada, no ha dejado de verte — se va guiñando un ojo y burlándose de mi.
A ratitos y por pura tortura auto impuesta, giro a verlo, mi decepción es grande cuando veo que se ha ido y solo quedan sus amigos, voy a tomar mi descanso para "comer" solo pido un café y salgo al lateral de la cafetería para poder fumar, dejo el vaso sobre el toldo de mi auto y saco mi cigarrera de mi pantalón, pongo un cigarro en mis labios y antes de buscar un encendedor alguien lo ha hecho por mi.
Sigo con mi vista el brazo que está frente a mi y al alzar la cabeza ahí está él, con sus ojos puestos en mi, tomo con dos dedos el cigarro y lo retiro de mis labios, giro mi rostro para poder liberar el humo de la calada — ¡Gracias! — voy a dar otro toque al cigarro, pero la mano me tiembla, esté chico me pone... Nerviosa.
— Es un vicio muy feo — me dice mientras lleva un cigarro a sus labios y lo enciende, arqueo mi ceja, ya que no concuerda lo que dice con lo que hace — ¿porqué no nos has atendido? — vuelvo a soltar el humo ante su mirada atenta.
— No es mi área, pero parece que se divierten con Caroll — sonríe de forma mezquina.
— No me van las rubias — recuerdo que la chica que venía con él la ve pasada era rubia, una vez más está contradiciendose.
— Debo volver — apago el cigarro y tiro la colilla al bote de basura.
— ¡Hey Jungle! — me paro en seco al escuchar llamarme así, pero no me giro a verlo — te veo el viernes — sé que debe referirse a la fiesta.
— No creo poder ir — miento, me muerdo la punta de la lengua para no reír. Escucho como da pasos y siento que se acerca a mi.
— Sé que te veré monería — me dice casi al oído y se me hace agua la boca. Entra al local y luego entró yo aún aturdida y Nat se ríe, guardando los billetes de mi mesa que aposté.
Los días pasaron rápido y se llegó el viernes, Nataly se a esmerado en verse bonita, un pequeño vestido rosa palo con tul y parece muñequita. Yo por mi parte opté por un shorts n***o deshilado que deja ver los tatuajes de mis piernas, medias de red, botines de piso negros una blusa de tela fina en blanco que deja notar el interior de encaje que llevo, una chaqueta de cuero y maquillaje al estilo punk rocker que tanto me gusta.
— Te ves poderosa amiga — me dice Nat desde la puerta — a que el Adonis babea hoy por ti — niego arrojando una toallita húmeda que utilicé para arreglar mi maquillaje.
Llegamos y como era de esperarse en una fiesta de Denver, hay exceso en el buen sentido de la palabra en todos lados. Aprovecho que mañana no hay ni escuela, ni trabajo para disfrutar, por mi mano han pasado un par de vasos de ron con refresco de cola, desde que llegué lo estoy buscando, pero para mi decepción no está.
Denver ha hecho el acto de presentar las mejoras de la página y todos estamos atentos — amigos ahora si lo más importante ha regresado a casa la hija pródiga, la única, siempre imitada nunca igualada Jungle — grita lo último y los que me conocen gritan y rechiflan haciendo escándalo, mientras una mano me ayuda a subir a donde esta Denver.
Saludo enviando besos a todos y la algarabía es auténtica dejé muchos amigos aquí, Denver me toma de una mano y me gira, cuando regreso hacía el frente, lo veo, el chico de los tatuajes está hasta final de todo y del brazo trae a Snow una chica rubia modelo también, y es entonces, cuando el ron me hace estragos y mi estómago quiere volver, siento un gran hueco, odio sentirme así, y más que sea por él.
Voy al baño, Nat viene trás mi, no logro vomitar, me pongo frente al espejo, no me puedo dejar caer cuando apenas lo conozco, sonrió y sé que mi amiga respira por tranquilidad, retoco mis labios de rojo nuevamente y tomo a mi amiga del brazo — ¡Venga peli teñida vamos a mover el culo! — la jalo a la pista de baile, donde hay varías personas que conozco haciendo desmán, nos unimos rápidamente a ellos, la música es muy buena.
Amo la sensación de poder mover mi cuerpo al ritmo de la música, que mis caderas se acompasan y mis brazos son libres al aire, de verdad lo estoy disfrutando, no importa ser bueno o malo, el chiste es disfrutar.
Darell un fotógrafo está frente a mi lleva sus manos a mis caderas y las mías van a sus hombros, a lo lejos veo que en la barra Daniel nos observa ¡vete al diablo! es lo único que puedo pensar. Sigo bailando, las luces se hacen menos, la máquina de humo y efectos especiales están haciendo un trabajo increíble.
Mi cuerpo está liberado y me divierto, me olvido del chico de ojos color tormenta, hasta que la melodiosa voz de Ciara hace acto de presencia, y me comienzo a mover lento, seductora sé que ahora estoy sola y no me importa, una luz me enfoca y me suelto, tarareo a la par de la canción "Your body is my party I'm doing this little dance for you", logro sentir los flachazos de las cámaras se que están alrededor.
Mi mirada se centra en Daniel, Nix, el chico de los tatuajes, el puto tipo moja bragas, dios del Olimpo, camino al infierno, como quieran llamarlo.
Me acerco a él, estoy ebria y excitada, le estoy bailando a él, sus ojos grises profundos me siguen de arriba abajo, traga duro y me acerco a él tanto puedo sin dejar de bailar "You can't keep your hands off me touch me right there, rock my body I can't keep my hands off you Your body is my party".
Aprovecho que está sentado y quedamos a estatura ambos, y dejo mi rostro muy cerca al suyo, su lengua lubrica sus labios, es un acto tan sensual que me hace desearlo, sus labios se ven apetecibles y justo cuando se va a mover, hago lo mismo y regreso al centro a seguir bailando, hasta que la canción termina.
La gente empieza a aplaudir y encienden las luces, mi corazón está por salirse de mi pecho, jamás había hecho una declaración tan directa, camino hacía afuera necesito aire y más alcohol, tomo una botella de una charola de pasada y me salgo al patio alejándome de todo y todos.