12. Turn on me (Norah Jones). La madrugada se nos fue solo entre besos y más besos, mis labios estaban entumidos y mi boca llego a sentirse seca, pero cuando nos separábamos un par de minutos para tomar aire sentía un vacío que no me gustaba y ahí estaba yo sentada sobre su regazo, regalándome su sabor a lamidas, chupones y mordidas, cuando me lanzó esa amenaza en el pasillo no creí que lo llevara enserio. El cielo clareo y solo pudimos emitir un par de suspiros pesados, porque "nuestra" madrugada de besos platicadores, había llegado a su fin ¡jodida mierda! Me separe de él sin mediar palabras, no las necesitaba y él tampoco, tome camino a su habitación, para poder despertar a Nat, ducharnos e irnos a la escuela. Por primera vez en mucho tiempo no le dije nada, me guarde los actos de ma

