—¿Recuerdas el latido de su corazón? —le preguntó Sandra mirándola con curiosidad— No sé cómo puedes recordar ese detalle. — Creo que lo recuerdo porque me sentía tan mal, adolorida, asustada —dijo recordando las sensaciones que sintió en esos momentos— Y el escuchar ese poderoso latido hizo que me llenara de una extraña paz. Sandra la miraba con curiosidad y algo de sorpresa, no solamente por lo que estaba diciendo, sino por la expresión que tenía su amiga en el rostro. Su mirada estaba perdida en la distancia y la expresión de su rostro era de auténtico embeleso. —Solo espero que el sujeto sea guapo y tenga mucho dinero —dijo Sandra conteniendo la risa. El comentario burlón hizo que Megan saliera del ensueño de sus recuerdos. —¿Por qué dices eso? —le pregunto frunciendo el ceño. —P

