Continúo mi vida en mi casa, con mis hijos, mi esposo (le digo así porque lo siento como tal, a pesar de que nunca nos casamos) y así tambien como sigo sin sentir nada en el sexo, creo que ya me estoy acostumbrando a no sentir ni siquiera deseo s****l. Sin embargo a pesar de eso creo que no necesito eso para ser feliz, ya lo soy, no es que el sexo y un orgasmo sea algo necesario en la vida, al menos para mi. Lo gracioso de todo esto es que ahora que tengo a Nicolás como siempre quise tenerlo, entregado completamente a mi , somos su mundo, soy su única amiga, su compañera, soy su todo, nuestra niña es quien lo tiene comiendo de su mano. Con respecto a su otra hija, perdió completamente el contacto, no quiso venir de visitas desde los 5 años o antes incluso, Nicolás iba a buscarla como le

