Dejo de sentir frío, alguien me arropó con una manta. Giro quedando de lado y en eso siento que alguien se acuesta detrás de mi y me abraza, por el aroma sé que es Nicolás. Besa mi coronilla y suspira. Me abraza más fuerte y el sueño me va llamando hasta hacerme delirar que Nicolás me dice lo que tanto he querido oír — Te amo — escucho en un susurro No respondo, suspiro y me acomodo para dormir por unas horas. Me sorprende que volviera, creí que no volvería a saber nada de él. Quizás ahora comience a cambiar, que estoy pensando, lo mejor es que me deje llevar por el cansancio y el sueño, ya que estoy soñando despierta y eso no es bueno, lo único que voy a lograr es decepcionarme más fuerte en el futuro por hacerme ideas de romance en mi cabeza. No sé cuánto tiempo he dormido, solo

