Finalmente no duermo, mi hermoso bebé no tiene sueño, así que me levanto y voy a otra habitación para no despertar a Paulina que duerme como anestesiada en la cama. Miro la hora y aun es temprano para que llegue Nicolás, espero una hora más jugando con mi hijo. Mi mamá se levanta y aprovecho de pedirle que me cuide a Esteban para poder bañarme, ya que desde que soy madre ni eso puedo hacer tranquila. Estando ya lista arreglo a mi hijo y nos preparamos para que llegue Nicolás. A la hora acordada llega, para ese entonces mi amiga ya se ha ido a su casa, ya que su madre la llamó para que volviera. Pasamos un sábado muy lindo. Cada día estoy más enamorada y agradecida por el chico que tengo a mi lado, me siento afortunada porque no deja de estar pendientes de nosotros, sus celos ya no

