47

1593 Words

Facundo —¿Qué pasa, Sebas? —pregunté cuando lo escuché sorber la nariz. —N-nada… —Dale, ¿me vas a decir que llorás porque pintó? No dijo nada, siguió llorando en silencio, lo único que escuchaba de él era cómo sorbía la nariz. Me recosté al lado suyo y acaricié su pecho con suavidad, como si fuera un nene chiquito, todavía era como un nene, a pesar de tener dieciocho años, seguía conservando el atolondramiento que teníamos todos a esa edad. Esas ganas de ser adultos sin saber exactamente cómo manejar cualquier problema. Lo dejé llorar todo lo que necesitaba, esperé pacientemente hasta que solo empezó a calmarse. Decidí que lo mejor era que no habláramos, no tenía ganas de hacer que su cabeza siguiera siendo un infierno. Empecé a darle besos por su antebrazo, su mentón y sus labios c

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD