Sebastián Recibí un mensaje de María pidiéndome ayudar con la fiesta de su novia, no tenía ni idea de cómo había conseguido mi número, pero no me importaba, al menos ahora iba a poder estar con gente que no me iba a terminar puteando, al menos no por ser gay. Pensé unos segundos mirando la pantalla apagada de mi celular, no podía creer que usara la palabra "gay" para definirme a mí mismo sin sentir miedo o asco, aunque hubiera arruinado de alguna u otra forma mi tregua con Facu, no me sentía mal. Desbloqueé la pantalla, le contesté que iba a ayudar, volví a bloquear mi celular antes de dejarlo a un costado en mi escritorio. Miré de nuevo la pantalla de mi computadora mientras le daba play al video que estaba mirando antes de recibir el mensaje de María. No le estaba prestando mucha atenci

