POV: Cesare Ferraro El temperamento de esta mujer me va a terminar de secar la paciencia. Sostengo sus muñecas contra el colchón, irritado por su hostilidad, aunque mentiría si dijera que no siento un impulso biológico latente por cumplir con el maldito deber. Quizás una buena sesión de sexo sea justo lo que necesita para ablandar esa actitud tan insufrible. El aroma que desprende su piel me asalta las fosas nasales; es un perfume denso que me resulta extrañamente familiar, un recuerdo vago que no logro ubicar. Desvío la mirada hacia el relieve de sus tetas, que suben y bajan de forma errática bajo la seda marfil. Se me hace la boca agua de solo pensar en despojarla de esa túnica para descubrir qué más esconde, pero sus ojos fieros fijos en los míos me advierten que tocarla de más va a

