Serena regresa a la mesa y nuestra orden para desayunar llega, Patrick, Aurora y Serena pueden escuchar la explicación de las más pequeñas del Clan Laggun, porque están sentadas detrás suyo. Su mamá que estaña molesta con ambas, por traviesas las escucha también.
—Yo no entiendo por qué se enojan tanto, solo íbamos a ver.
—Sí, no se nos había ocurrido lanzarnos al agua agüela, ahí en la casa hay lago y piscina. Obvio, no nos íbamos a mojar.
—Obvio, no, ustedes son muy responsables y obedientes. Saben que no pueden nadar sin supervisión.
—Correcto, superminisición —Serena intentó no reírse y Facundo falló en el intento, pero lo hizo bajo.
—Tus hijas. —Ella asintió en respuesta.
Patrick sonrió al ver su plato y le hizo una seña a Aurora, ella de verdad no entendía cuál era su emoción, pero, Patrick partió su prensada y le puso cerca de los labios, Aurora le dio un mordisco y Serena le acercó un pedazo de chicharrón.
—Está rico.
—Está delicioso —insistió su culada y ella rió.
—Los huevos son de granja, pruébalos frescos y deliciosos —le animó Ada y la joven desayunó entre el calor de las hermanas Luthor y la emoción de Patrick. A la hora de irse Shelby estaba cansada de su hermano, así que le pidió a su tío Patrick viajar con ellos. El par de cotorras que Serena llama hijas, estaba consternada porque ellas querían viajar con el abuelo.
—Pero, van a ser nietas silenciosas.
—Que sí, que sí, abuelito—respondió Sofi con un salto y Jane hizo señales de silencio.
—Sí, yo sí me voy en silencio—le prometieron.
Adam se despidió de su familia y se llevó a ese par de cotorros hasta quedarse en silencio, las hermanas, iban compitiendo para saber quién era más callada, un juego ultramoderno de la paternidad, exclusivo para sobrevivientes que llevan a menores de tres años en el auto.
—Jane, mi amor, ¿podrías tratar a Aurora un poco mejor?
—Qué quieren, que le haga una jodida fiesta.
—No, que no la veas con odio.
—Ya, bueno, yo soy team Addison, yo siento que la traiciono con esta mocosa del culo, mimada que seguro lo único que sabe es medio chuparla bien.
—¡Jane! —Le regañó Adam y se fijó en el asiento trasero, sus nietas estaban dormidas todavía, pero no quería que repitieran nada de esos. —Addison está preocupada por su propio matrimonio y está proyectando.
—Ay, ya sabes lo de los ciclos, se rompe una pareja y todas empiezan a caerse, más si es Patrick, ya conoces a los demás. —Adam negó con la cabeza, porque si alguna de sus nueras estaba libre de infidelidades era Addison. Drake la amaba y respetaba demasiado su relación para acabarla así, por los demás no metería la mano al fuego porque podía quemarse. — Adam, conozco a mis hijos. Esta puede que no sea una trepadora social, pero, es una trepadora emocional y está aprovechándose emocionalmente de Patrick. Con lo que le ha estado a él mantenerse bien. Definitivamente, él tal vez no sea del tipo que atrapa una veinteañera intencionalmente, pero sí una mujer de treinta que sepa lo que quiere y que lo ame. ¿Los has visto besarse? ¿O has visto a Patrick en su nube postsexual? Estoy segura de que lo está haciendo con él, mientras esperar un anillo o alguna mierda. En fin, ella tiene algo que no me gusta. Siento que no es bueno.
—Deja de sentir cosas que están en tu cabeza. Todos sabemos que Mercy quería que él rehiciera su vida. —le recuerda Adam.
—Ella no estaba contando con una versión joven mía y tras de todo con un papá ogro. Adam, por qué no me crees que alguno está bien en esta historia. Patrick conoció a esta mujer hace tres meses en sus vacaciones por Londres, no dijo nada sobre ella hasta que su papá empezó a hundir el negocio…
—Ya, ya, ¡ya! No quiero escuchar la novela mexicana o turca que te estás inventando. Hablé con mi hijo sobre Bradford, el negocio va mejorando, está preparando recetas nuevas y cerrando negocios, es un muchacho inteligente. Él sabe lo que hace y Aurora es una monada.
—Messer y los chicos…
—¡Jane! —le regañó una vez más.
—Ay, cámbiate el nombre, a cada rato no sé si es con ella o conmigo.
—¡Perdiste! —los dos se giraron para ver a sus nietas, las dos gritaron. Adam regresó su mirada a la carretera, maniobró el auto para no chocar contra una vaca y se salieron del camino, el auto se volteó ligeramente. Las tres mujeres en el auto gritaban como locas mientras él se aseguraba de que todas estaban bien, sus nietas seguían abrochadas y su esposa también, solo se había golpeado un poco la mejilla.
Patrick, vio el auto de su papá en la orilla y una nube de polvo. Aparcó y bajó tan rápido como pudo. Escuchó gritar a sus sobrinas y se preocupó. Aurora acomodó el auto para que no hubiese otro accidente, y fue a acompañar a Patrick en intentar ayudar.
—¿Están bien? —preguntó conforme se acercaba.
—Los cuatro están bien.
Patrick abrió la puerta de atrás y sacó a sus sobrinas del auto, ellas estaban llorando por el susto pero no tenían ni un rasguño, las bolsas de aire de sus padres se habían abierto. Aurora ayudó a Jane a salir y Shelby llamó a toda la familia mientras esperaba a que su tío sacara a Adam de ahí. Aurora ayudó a Patrick para estrene a Adam quien finalmente salió del auto, los dos insistieron en sentarlo en el césped.
Con una diferencia de ocho y doce minutos, sus hermanos comenzaron a bajar de sus autos para verificar que todo iba bien. Serena casi se tira del auto, totalmente desesperada, ese par de pequeñas le sacaban toda la energía, pero nunca se está listo para perder a sus bebés y menos a sus padres junto a ellos. su hermano le había escrito un mensaje de texto informándole que las chicas estaban bien, pero que sus papás habían tenido un ligero accidente.
—¿Papá, se te dificulta ver?—le preguntó Ada mientras Arturo le revisaba rápidamente, y Kyle revisa a Jane.
—No, tu mamá estaba de necia y casi nos mata. Veo las vacas todavía, Ada.
—¡Adam! Fue una vaca la que causó el accidente.
—¿Abuela, puedes decir cuál Adam? Es que siento que me está regañando a mí con él.,
—Con tu abuelo, amor, a ti no te voy a regañar. —aclaró la mujer.
—La vaca salió de la nada—dijo Sofía y—y mi abuela solo decir muchas cosas muy rápido y. el abuelo le dijo Jane! Entonces Janie perdió en estar calladas.
—Sí, todo, fue tu culpa, a g u e l a. El aguelo, hizo para allá y para acá, y nos salvó la vida. Eres un héroe, aguelito Adam.
—Sí, tú te estabas portando mal, abuelo te dijo tres veces: ¡Jane! — gruñó la chica.
—Ustedes dos se supone que estaban dormidas —les dijo su abuelo. —Estoy bien, además, ha sido el susto y los gritos ensordecedores.
—Papá y mamá, se vienen conmigo.—ordena Patrick. — Luego enviamos por el auto.
—Nosotros tenemos espacio —Dijo Facundo y Jane le dio las gracias antes de subir al auto con Patrick. Aurora se sentó en el asiento de atrás para que Adam fuese más cómodo y su hijo le preguntó si realmente estaba bien.
—¿Has discutido con Jane? Es la cosa más necia de la tierra.
—¿Sobre qué discutían?
—La felicidad de mis hijos, a mí me importa, es como tus chanchis doméstico.
—Comprendo, Abu—respondió Shelby y le dio un abrazo. —Tengo una pregunta, ¿sienten dolor o incomodidad? Porque este era un carro divertido y el karaoke se nos da genial al tío y a mí.
—Yo fui la de la idea, Shelby.
—Tu cantas... bonito, estás mostrando tu registro vocal, nosotros, cantamos con el corazón —Adam río y le dio play a la música.
Mientras Shelby y Aurora se desarmaban, Patrick preguntó a su papá si quería reclinar la silla, dormir o algún medicamento.
—Ya me vieron dos doctores, no me voy a morir, fue solo el susto.
—Bueno, si algo cambia nos avisas.
Los dos se rieron de Shelby y su pasión por cumplir con todas las notas en la canción como la flor, su abuela se quedó mirándola sorprendida. De los hijos de Adrian, sabía que Shelby era la más reservada. Los otros tres son intrépidos a muerte, muy divertidos y dulces, ella simplemente es más tímida.
Serena también iba preocupada por sus hijas, no se habían golpeado, pero, estaban muy calladas, lo cual no es normal, ella se cambió al asiento trasero para ir junto a ellas, su esposo las miró pro el retrovisor y su hijo mayor preguntó:
—Tienen un daño en el cerebro, van calladas y quietas.
—¿Nenas, se sienten bien?
—Ajá —respondió Sofi y Serena les tomó la mano a las dos.
—Cantemos a ver quién se siente bien. Las chicas rockearon las canciones infantiles, sin embargo, no parecían motivadas a hablar.
—¿Abuelo las regañó? ¿Qué pasó en el otro auto?
—Mami, no podemos hablar de eso, ¿ok?
—Sí, pero nos están preocupando —les dijo Una.
—Tú sabes que yo me llamo Jane, ¿verdad? —Serena sonrió y asintió porque ella personalmente eligió el nombre de su madre después de escuchar que su hermana tendría el de su padre para su hijo.
—Claro, hijita.
—Bueno, íbamos jugando a estar en silencio y nos quedamos muermidas, normal... entonces, cuando nos muermimos, el aguelo y la aguela que también se llama Jane, comenzaron a conversar, y ¡entonces! él dijo: Jane y yo pensé que era mi hermana y le di un golpecito y ella señaló a la otra Jane, pero no queríamos perder entonces nos quedamos con los ojos sirrados.
—Mami, ya sabes lo que nos pasa —dice Jane preocupada. —Todo lo que dijeron ahora nos lo sabemos.
—¿Qué dijeron los abuelos? —preguntan sus hermanos sumamente interesados y Facundo sea orilla.
—Nadie en esta camioneta o con el apellido Laggun Luthor, va a saber lo que hablaron los abuelos.
Serena quería saber, pero, el tema podía dar como resultado la divertida vida s****l de sus papás o en la relación con Aurora y por más divertida que le parecía la primera en boca de las niñas, que ellos estarían superavergonzados, mortificado, por el contrario, si era algo con respecto a aurora y los niños lo repetían en un momento inoportuno; su hermano estaría furioso y Aurora muy herida. s querrían que supiera Patrick está feliz por qué no pueden estar feliz con él. Para ella era muy probable que facundo muriese y tuviese que presentarles a alguien nuevo, no quería vivir el mismo drama.
—Ustedes dos, prometan que no van a decir nada a nadie.
Las dos le dan la mano a su papá y se miran de nuevo.
—Este va a ser un viaje muuuy largo— comentó Charlie y sus hermanos asintieron.
—Lo sé, Janie, hay que cambiarte el nombre.