Me desperté temprano y preparé una mochila con ropa. La iré sacando de a poco y, cuando menos se lo esperen, me iré de esta casa para siempre. Bajé a desayunar con Eliana; ella se veía muy cansada. Me daba pena, pero debe enterarse de lo que está haciendo su hermano. Tal vez ella pueda ponerle un alto a esta situación. Si me quedo callada, esto será mucho peor, si es que puede serlo. — Quiero hablar contigo, Eliana. — Me encantaría charlar con mi hermanita, pero tengo prisa. — Es muy importante. Felipe me dijo que está enamorado de mí. Ella rodea los ojos. — Qué novedad, Alina. Es obvio que mi hermano está enamorado de ti; solo tú no te dabas cuenta. Sabes, más que enamorado, creo que está obsesionado contigo. — Lo sé, Eliana. Me amenazó con lastimar a Pato si no estoy con él. Tien

