Narra Amelia Volví a creer en Dios, por muchos años me preguntaba la razón de esa pesadilla que de repente se llevó la salud de mi hijo; no sabía si era una prueba, si Dios estaba midiendo mi fortaleza, eran dudas y sinsabores que invadían mi alma entera. Hoy, luego de cinco años, vi un milagro, algo que no pensé; pues en mi mente estaba latente la idea de que moriría mucho antes de que mi hijo pudiera ser el mismo de antes. Aquel terrible día seguía latente en mi cabeza cuando vi a mi hijo desplomarse y dormir hasta la luz de hoy. Alexander a dura penas podía pronunciar algunas palabras, pero la primera que salió de su boca estaba relacionada a Emily, su voz iluminó mi ser, era la señal que necesitaba para darme cuenta que había vuelto. —Amelia, esto es increíble, la verdad no tengo p

