Capítulo 19

972 Words
De repente volví al presente, estaba allí sentada en mi cama con Jason frente a mi, o debería decir Raguel? No podía creer lo que había visto, pero todo era muy real y no tenía una explicación más lógica. Aparte los manos de el, y lo mire con precaución. - Eres… un…- No podía decir la palabras, no parecían reales. - Soy un ángel… bueno ahora no estoy muy seguro de que deba usar ese término- El sonreía amargamente- Antes era un arcángel, de alto rango. - Porque te enviaron aquí?- lo miraba con los ojos entrecerrados, aún mi conciencia no daba crédito- que fue lo que hiciste, para que te hicieran eso ? - Intervine en el destino de una humana- el me miraba con una intensidad que podría traspasarme con ella- Ella debe morir para evitar una gran guerra… y yo no estaba dispuesto a permitir que eso pasara… aún no lo estoy. - Ella es… - me sentía un poco decepcionada, no es que mis sentimientos fueran importantes ahora mismo, cuando tenia un ángel frente a mi- Ella es para quien llevabas ese libro. El solo asiente con su cabeza, pero hay algo en si mirada que me hace preguntar. - Ella aún está viva?- le pregunto con algo de miedo. - Segura y viva mientras yo esté a su lado.- si mirada se volvió dura, mientras parecía pensar en algo. - Hay algo que vi tambien- dije mientras recordaba la última imagen que vi en su recuerdo- Jeff también es un ángel, el también está aquí por lo mismo. - No!- el parecía aún más molesto- Jeff solo está aquí para seguir órdenes y mientras hace eso le encanta meterse donde no debe. Aunque última mente su comportamiento me confunde. - El también es un ángel?- dije sorprendida- Coló es que me he cruzado con dos de ustedes. - Escucha- el tomo mis manos otra vez, era validas y suaves- no nos hemos cruzado por casualidad…eres tú… tú eres a quien debo proteger. - Eso no puede ser posible…- Ahora no podía creerle - yo jamás he estado cerca de morir y tampoco he tenido sueños. “Además si fuera así, porque me dejaste llegar a la casa de Ryan ese día? No habría sido más fácil y seguro que me avisarás a través de sueños?” - En ese momento ya estaba aquí- el me miraba a los ojos y podía sentir una familiaridad que no había sentido antes con el- no podía acceder a tus sueños desde la distancia. Pero aún así me las arregle para darle un merecido a esa basura. “Mi primer encuentro fue cuando tenías 4 años, jugabas con una pelota, ellos decidieron que debías morir en es momento. Tu pelota salió de tus manos, y tú fuste tras de ella. Eras una niña, no podrás tener la precaución, venía un auto en el momento en que cruzaste la calle para ir detrás de la pelota. Por suerte yo estaba allí, te atrapé en mis brazos y te saqué del camino. - Porque no puedo recordar eso?- Estaba con los ojos abiertos, recordaba tener una pelota roja. - Yo podía hacer que olvidaras solo ese momento - El pone una mano en mi cabello- No quería que crecieras con temor, quería que fueras feliz. - También intervenirse cuando fui más grande?- Ahora tenía curiosidad. - Si lo hice, también podía verte todo el tiempo- el sonríe. - Todo el tiempo?- mi tono subió dos niveles- Como? También en mis momentos de privacidad? - Claro! No podía dejarte sola en ningún momento- Ahora su sonrisa era mucho más grande- tranquila, en esos momentos yo solo me desconectaba. Jamás invadiría tu espacio de esa forma, a menos… - A menos que?- El espacio entre nosotros se había cerrado y una familiaridad que me hacía quererlo más cerca de mis. - A menos que tú me lo permitas.- su mano ahora estaba dentro de mi cabello y hacia qué me recorría un escalofrío por todo el cuerpo. - Te lo permito…- dije con un suspiro, y fui yo la que cerró la distancia, atrayéndolo hacia mi boca. Sus labios sabían mucho mejor de lo que me había imaginado siempre. Eran cálidos, suaves, y su aroma era enloquecedor. Sus manos sostienen mi rostro con delicadeza, mientras yo tiraba de su cabello para tenerlo mas cerca de mi. Cuando el se alejó lentamente de mi, yo apenas y podía respirar. El sonreía con arrogancia. - De haber sabido que esta sería tu reacción- el sacudió la cabeza- te lo habría preguntado hace mucho tiempo. - Cuanto tiempo llevas aquí?- trate de desviar mis pensamientos para poder recuperar el aliento: - Casi un año- el se encoge de hombros- nunca me habías atraído, no hasta que toque el suelo de esta tierra y te vi por primera vez frente a frente. - Y eso fue el día que fingiste haber sido atropellado por papá- entrecerré mis ojos. El sonrie y sacude su cabeza. - No, fue mucho antes- el se levanta- te vi por primera vez aquí en tu habitación. Estabas dormida, entonces desde ese momento, no me pude apartar ni un segundo. Sabía que debía hacer lo que fuera necesario para estar cerca de ti. “Ese sentimiento era nuevo para mi, ese sentimiento de ambición, d***o, egoísmo y muchos más me abatieron por algunos días. Trate de estar lejos, pero no pude. Fue imposible e insoportable.” Ahora el me ofrecía sus manos para que me levantara de la camada me atrajo hasta el y con una mano en mi espalda me pego a su cuerpo. Era firme y cálido. - Doy gracias al cielo que por fin puedo decirte la verdad- sus ojos ahora eran oscuros- aunque puedo imaginar lo que vendrá después de esto…
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