Estaba molesta con Jason, no entendía como se atrevía a hacer lo que hizo. Que le daba el derecho de meterse en mi vida de esa forma, que derecho tenía de golpear a otro solo por intentar tocarme. Lo mire para comenzar a discutir, pero algo en la forma en que miraba hacia afuera y en la forma en que sostenía el volante me hizo cerrar la boca.
Así que estuvimos todo el camino en silencio, y aún así casi podía escuchar su voz molesta en el aire. Cuando estuvimos frente a mi casa me baje de su camioneta y le deje ver mi molestia cerrando fuerte la puerta. Camine con fuertes pasos a la puerta de la casa, pero olvide que llevaba tacones. Mientras pisaba fuerte, pise un poco fuera del camino y uno de los tacones se enterró en la grama, haciendo que cayera al suelo. Estupidos tacones, mientras estaba en el suelo, me los quité.
Fue entonces que lo vi acercarse a mi con paso dudoso, cuando estuvo frente a mi me ofreció su mano. Pero yo estaba mucho mas molesta ahora y le lance con los tacones. El los esquivó fácilmente y miro a la dirección en donde caían. Supongo que Vic me dejara de hablar cuando le diga que tire sus tacones.
- Ya terminaste con tu berrinche?- el dijo volviendo a mirarme- quieres que te ayude?
- No quiero nada de ti- le dije mientras me levantaba con problemas, para no enseñar todo mi t*****o con este vestido- Apartare de mi.
Cuando me levante, volví a caminar hasta la entrada para abrir. Jason estaba detrás de mi, y esperaba con paciencia en silencio. Encontré la llave e intenté abrir, no lo logré, seguramente porque estaba haciéndolo con brusquedad. El me quito la llave y abrió con una calma envidiable.
- No esperaras que te invite a entrar…- dije con molestia.
- Porque Estas tan molesta?- si rostro no demostraba ninguna emoción. Lo que me molesto mucho mas.
- De verdad me preguntas eso?- sonrei sarcásticamente- Fuiste hasta un restaurante, me sacaste de allí, como si fuera tu propiedad y no conforme con eso, le rompiste la boca a un hombre que no te ha hecho nada.
El solo se quedó mirándome en silencio, me parecía ver un pequeña llama de molestia en su mirada. Pero fue tan fugas que no estaba segura, el volvió a sonreír, pero no con alegría. Más bien era una sonrisa que le pondría los pelos de punta a cualquiera.
- Créeme, cuando te digo, que es lo mejor que pude hacer por ti- El está recostado del marco de la puerta- No quieres a personas como el cerca de ti.
- Tu no eres quien, para decidir eso- me ha erque dos pasos a él- Eres tú, quien no ha sido sincero conmigo, no me has dicho quién o que eres. Así que, no tienes derecho a nada sobre mi.
“Quiero que salgas de mi vida, de la misma forma en que entraste. Vete!”
Lo empuje y cerré la puerta de un portazo. Todo estaba apagado dentro de la casa. Subí corriendo a mi habitación. Cerré la puerta, y me lancé a la cama boca bajo y grite. Sabía que era una actitud muy infantil, pero de verdad estaba muy molesta. Por el, por hacer siempre como que le importo, y luego como que le da lo mismo, molesta porque me gusta. Debía aceptarlo, me gusta y me gustaba mucho. Eso era malo, muy malo.
No se cuánto tiempo había estado tirada en mi cama, pero me levanté cuando escuché un ruido que venía de la parte de abajo. Papá dijo que no llegaría en unos días y si fuera el habría llamado. Abrí la puerta con un poco de temor, se seguían escuchando más guiados. Ahora se escuchaban desde la cocina, había alguien buscando en la cocina. Cerré rápidamente la puerta de mi habitación, que haría? Debía ser algún ladrón, estaba sola, y Vic jamás llegaría a tiempo.
Puse mi oído en la puerta para escuchar lo que hacían abajo y poder escuchar si se acercaba a mi habitación. No lograba escuchar nada, todo se había quedado en silencio. Pero de repente algo golpeó fuerte mi puerta, lo que escuchaba no era natural. Tenía mucho miedo, lo que podía escuchar era algún tipo de perro gigante jadeando, pero a la vez podía escuchar serpientes siseando. Que rayos era eso?
Comente a empujar el mueble donde estaban todos los maquillajes para asegurar la puerta. Tome una lámpara que tenía encima del mueble, tome mi teléfono y marqué el número de la única persona que debía estar cerca de mi casa. Jason. Jure que yo no sería quien lo llamaría, pero ahora eso no importaba, porque estaba a punto de ser asesinada por tipo de criatura extraña. El teléfono timbro una, dos, tres y cuando pensé que no contestaría, escuche su voz grave, pero sedosa.
- Si?- contestó el en tono seco.
- Jason?- mi voz era baja, pero alarmante.
- Adria?- si voz dejaba ver sorpresa- Que ocurre?
- Jason… hay…- dije en tono bajo porque la criatura dejó de caer el ruido que fuera que hacía- algo en mi casa…
- Que quieres decir?- el parecía confundido- alguien entró a tu casa?
- No lo se… Jason tengo miedo… es algo extraño…- solté un grito desde el fondo de mi garganta cuando la cosa rompió mi puerta.
- Adria…- fue lo último que escuché cuando deje caer mi teléfono.
Lo que estaba viendo no podía ser real, la cosa tenía tentáculos. En los tentáculos tenía ojos, era de color n***o y dejaba caer una baba del mismo color. Que rayos era eso, esto no podía ser real, la cosa trataba de empujar el mueble que puse para poder entrar por completo. Yo corrí con la lámpara en mis manos aún, entre en mi baño y veré la puerta. Sabía que eso no lo detendría, había roto la otra puerta, haría lo mismo con esta.
Tome la lámpara fuerte en mis manos, y mire a mi alrededor para poder ver si podría escapar por la ventana. Era imposible salir por esa ventana, era la parte más alta de la casa y terminaría mínimo con alguna pierna rota. Solo me quedaba esperar y rogar por que Jason no estuviera muy lejos. Quizás el no podría hacer nada, no debí llamarlo y hacer que se pusiera en riesgo. Podía escuchar la cosa moverse por mi habitación. El sonido que hacía era escalofriante, de donde provenía esa cosa?
De repente todo se quedó en silencio, y yo me prepare para a****r. El silencio fue seguido de un estruendo, podía escuchar como todo en mi habitación se hacía pedazos. Podía escuchar también como un batir de grandes alas, y luego un sonido como de algo deshaciéndose por el fuego. Seguido un olor a podredumbre y cenizas. Se hizo el silencio otra vez, pero ahora se escuchaban unos pasos, y la cerradura de la puerta comenzó a moverse.
Me prepare para a****r, sabía que moriría, pero moriría luchando. Solo esperaba que Jason o papá no llegarán aquí cuando esta cosa aún estuviera. Entonces la puerta se abrió lentamente, sostuve la respiración para a****r, y me lancé con toda mi fuerza/