Jason’s POV:
Mi descenso es rápido y sin pausa. Puedo sentir como se deshacen mientras voy cayendo. Me siento miserable por mi decisión, pero también me siento emocionado de mi nueva oportunidad de vida y poder obtener lo que d***o por fin.
Mientras más cerca estoy de la tierra, más real se siente. No volveré a ver a mis hermanos, pero a ella la tendré en mis manos.
Mi propósito aquí será sencillo, evitar que ella escoja el lugar equivocado y también tenerla solo para mí. De donde vengo la avaricia es un pecado desde el lugar que vengo y precisamente eso fue lo que me puso en este lugar.
Adria’s POV:
Hoy es el cumpleaños de mamá , todos los años desde que tengo conciencia de mi memoria, lo celebramos igual; llevándole flores al cementerio. Este año sería diferente, cuando cumplí los 17 papá me hizo prometerle, que antes de cumplir los 18 me haría todo tipo de estudios. Yo accedí, me hice todo lo que el quizo, solo con tal de que él estuviera tranquilo y se asegurara de que yo no tendría lo mismo que mamá. Hoy nos darían los resultados de mis estudios y para ser sincera me sentía un poco nerviosa.
Estoy en mi habitación, frente al espejo, viendo cómo le queda el vestido favorito de mamá. Papá me contó, que era su vestido favorito cuando era joven. Era un vestido color azul cielo, corto a la rodilla, tenía tirillas, me pondría una chaqueta denim para complementarlo. Elegí unos tenis blancos, mi cabello color cobre, lo recogería en una cola de caballo. Regularmente era difícil hacer lucir bien mi cabello, su color no ayudaba mucho al momento de elegir mi ropa. Según papá mi cabello era exactamente iguala de mamá, pero en las fotos mamá era mucho más alta que yo. Mi estatura me hacía mona, pero no linda, el color de mi piel era demasiado pálido haciéndome ver como si fuera una débil chica que necesitaba ser socorrida de todo.
Decidí apartarme dele espejo para salir, papá me estaba esperando hace algunos minutos. Tome mi teléfono y mi bolsa viajera y baje las escaleras. Allí estaba papá, esperando por mi, sus lentes lo hacían ver un poco mayor, pero debajo de ellos tenía unos lindos ojos azules.
- Ya estás lista?- el se levanta, y camina hasta donde mi- Adria, Espero que no estés asustada…
- Estoy bien, papá- salgo por la puerta principal y sale detrás de mi- Estoy segura de que todo estará bien.
Le dije esto para que se calmara, pero si sentía algo de miedo. No quería enterrarme de que moriría pronto, eso debía ser tan horrible.
- Siempre me sorprendes - entramos en la camioneta de papá- Heredaste toda la calma de tu mamá.
- También heredé algo de ti papá- nos ojos eran igual a los de el, fuera de allí todo mi carácter parecía ser de mi mamá- tengo unos hermosos ojos azules.
- Doy gracias a Dios que solo hayas heredado eso de mi- ahora estamos riendo los dos.
Papá tenía un trabajo que lo mantenía viajando todas las semanas, así que la mayor parte del tiempo yo estaba sola en casa. Jamás le reclamaba, el paso demasiado tiempo sufriendo la muerte de mamá y cuando por fin obtuvo ese trabajo, yo jamás quise que se detuviera; lucia siempre tan ocupado y feliz, que yo no sería capaz de reclamarle, no quería que volviera a su estado anterior.
Papá conduce siempre muy despacio, la vida lo ha vuelto muy precavido. Estamos en el trafico, mientras él está cantando, yo voy mirando a fuera, veo personas aburridas en sus vehículos, otros con niños en algunas discusiones matutinas, de pronto una figura llama mi atención. El chico lleva ropa negra, camisa y chaqueta negra, pantalón denim n***o, su cabello es ondulado, un poco largo peinado hacia un solo lado. Sus ojos se centran misteriosamente en mi, me hace sentir miedo, pero a la vez siento una atracción irresistible. Su rostro comienza a contorsionarse en una sonrisa, pero era más una sonrisa peligrosa.
-Oh, vamos! - papa toca el claxon- da la vuelta de una vez.
- Papa? - apartó las mirada del chico para mirar a papá; el nunca se estresa.
- Solo no quiero que perdamos tu cita, - comienza a girar el volante- creo que me moveré de carril.
Cuando papá comienza a moverse de carril escúchanos un golpe seco. Papá detuvo la marcha al instante, rápidamente se bajó del auto y fue a ver que había sido el ruido. Desde donde estoy puedo ver si mirada horrorizada, así que me bajo pensando lo peor. Despido salir del auto para ver que era, papá parecía muy asustado. Al acercarme hasta donde está papá, lo veo, al chico que hace unos segundos estaba al otro extremo de la calle. Pero como era posible, volví a mirar hacia donde lo había visto anteriormente. Quizás yo había calculado mal la distancia hasta el vehículo.
- Como es que llegaste ahí?- el chico en el suelo me mira con una sonrisa en los ojos.
- Cariño, como le preguntas eso?- papa responde a mi pregunta- yo lo golpeé con mi auto… lo siento tanto! Juro no haberte visto, te duele algo?
Papá estaba muy preocupado, pero yo podía ver en los ojos del chico que solo era una farsa.
- Papa, él está bien! - miro de reojo al chico que está en el suelo sujetando uno de sus tobillos- de seguro quiere sacarnos dinero. Debe ser su forma de ganarse la vida. O no?
Esa última pregunta se la dirijo al chico, él me mira y me sonríe de una forma que me hace olvidar como respirar por un segundo. Puedo ver como me reta con la mirada, pero yo no voy a ceder.
- Vamos papá! - trató de mover a papá con mi mano, pero él se agacha junto al chico.
- Adria! No puedes ser de esa forma- el está ayudando al chico a ponerse de pie- debemos ayudarlo, como se te ocurre siquiera que lo podríamos dejar ahí. Vamos ayúdame!
- Pero papá…- comienzo a protestar.
- Solo has lo que te digo!- por su tono, se que ya perdí esa discusión.
Después de ayudar a papa a levantar al chico, subí a mi asiento. Papá sube después de mi y comienza a conducir, por costumbre miro por mi retrovisor y me encuentro con la mirada del chico. Cuando llegamos a la entra da del hospital, papá detiene el auto.
- Adria, creo que deberás ayudar al chico- el se quita el cinturón de seguridad y mira atrás- Aún no puedes caminar por ti solo verdad? Como te llamas?
- No señor- mira a papá con ojos inocentes, pero yo puedo ver la verdad- Pero puedo hacer el intento… y mi nombre es Jason.
- Yo no lo llevaré! - dije antes de que papá me mirara.
- Adria! - me mira molesto- porque eres así con el? No seas mal educada y ayúdalo. Yo buscaré donde dejar el auto. Tú madre no estaría contenta.
Eso que me dice papá es un golpe bajo, el sabe que el argumento de mamá siempre funciona. Me bajo de mala gana y voy hasta el lado donde está el chico. Lo ayudo a bajar y el se sostiene de mi, nos quedamos allí mientras papá se marcha y me deja sola con un desconocido.
- Bien…- dice Jason con una mirada que parece más de un asesino en serie, que de un adolescente- Y ahora a donde vamos?