Tuve que convencer a Isabella de usar mi avión privado al inicio se negó por que Joseph se negaba, después Michelle lo convenció y terminaron aceptando con eso resuelto la verdad ya no había tantos preparativos que arreglar ya que todos nos quedaríamos en el viñedo de los Castrioti. Las semanas previas al viaje se pasaron rápido y el día al fin llegó, llegamos al angar Isabella y yo esperamos por Michelle y Joseph unos minutos para finalmente abordar el avion, cabe destacar que Joseph tenía cara de pocos amigos desde que llegó, Michelle me cae mejor -Wow esta vida de los billónarios tiene sus ventajas Isabella tu también tienes un jet privado? - preguntó Michelle -No, papá tiene uno -Bueno Isabella es mi esposa así que este también es suyo -es un desperdicio de combustible - dijo Jose

