Pasamos un buen momento abrazados, llegó el secretario personal del señor Thompson, Fernando no quería moverse de la posición en la que estaba, casi tuve que obligarlo. Llenamos algunas formas del hospital un par de horas después de papeleo el secretario del señor Thompson dijo que el se iba a encargar de los últimos detalles, le dije a Fernando que fuéramos a casa y así hicimos, en todo el camino no soltó mi mano, cuando atravesamos la puerta nos llevamos una sorpresa -Amor, ahora podemos ser felices por fin - Grito Paola a penas atravesamos la puerta lanzándose a abrazarlo del cuello El la apartó y la miró con el ceño fruncido -Paola que haces aquí -Amor, vine por que me entere que el viejo de tu padre estaba muriendo, regrese ayer pero no estabas, ven vamos a celebrar - lo tomo de

