Fernando y yo pasamos el día prácticamente durmiendo, quería salir a dar una vuelta pero Fernando insistió en que mejor descansará quería hacerme la fuerte pero de verdad si estaba cansada y para mi sorpresa no me constó volver a conciliar el sueño. A la mañana siguiente despertamos temprano Fernando había preparado un viaje en un yate para los dos así que nos cambiamos y fuimos al barco. Era un yate bastante lujoso y algo grande solo para los dos, salimos a altamar aparte de nosotros estaba el capitán y un chef. Desayunamos en el barco la vista desde el mar a la ciudad era maravillosa ambos nos pusimos traje de baño y nos lanzamos al mar a nadar Fernando me tomó de la cintura -te sientes mejor -si, dormí muy bien ayer, no recuerdo cuando fue la última vez que dormí todo el día -te p

