ETHAN Después de saciar mi deseo por Madi se ha quedado dormida, la sujeté en mis brazos y la llevé a la habitación. Tomé una ducha y baje a la cocina, necesitaba un trago, me sentía triste, mis ojos estaban a punto de explotar de tantas lágrimas que tenían acumuladas. - Llora Ethan, no lo guardes. – Jazmín salió de la nada, acarició mi espalda y entonces no pude más, lloré como hace muchos años no lo hacía. - ¿Por qué estás así? ¿Discutiste con Madi? – Peor que eso. - No, no puedo pasar mucho tiempo enfurecido con ella, por más cosas que haga o diga no logro enojarme con Madi. – Jaz se sentó al lado mío. - ¿Que te ocurre entonces? – Me serví otro trago. - La estoy perdiendo nana, cada vez le cuesta más trabajo seguir, si no fuese tan egoísta en detener el embarazo, esto no estaría

