*SOPHIE* La intensidad de sus palabras y su toque me hacen sentir atrapada, pero no puedo dejar que vea mi miedo. Reúno toda mi fuerza y replico de inmediato: —Yo no soy tuya ni de nadie —digo, moviendo mi rostro para que me suelte. Su agarre se afloja y aprovecho para dar un paso atrás, poniendo algo de distancia entre nosotros. Marco me observa, su expresión, una mezcla de frustración y deseo. —Sophie, no entiendes. Esto no es solo un capricho. No puedo dejarte ir. —Y yo no puedo seguir viviendo así —respondo, mi voz firme, aunque mi corazón late con fuerza—. Necesito mi libertad, mi vida. No puedo ser prisionera de tus deseos. Él da un paso hacia mí, pero levanto una mano para detenerlo. —No te acerques más. Si realmente tienes algo de cordura, entonces déjame ir. Déjame vivir mi v

