Capítulo 11.

1656 Words

Se estaba haciendo un poco tarde, pero decidió ir a las oficinas del gremio a guardar los documentos que Saeko le había enviado, solo por seguridad de no tenerlos consigo encima. —¿Puedo ayudarlo en algo señor Castro? —siempre se puede confiar en la recepcionista para este tipo de cosas. —Sí —le responde y abre su maletín para sacar el folio. —me gustaría que guardes estos documentos en mi caja fuerte Alberta, luego puedes avisarle a Michelle que quiero hablar con ella y que espero su llamada pronto. —Como guste señor —le responde y coge la carpeta. —con su permiso. Luego de haber hecho eso dispuso irse a uno de sus departamentos a descansar un poco, las clases de la universidad comenzarían pronto y debía estar descansado y sin ojeras, o se verá muy sospechoso. Esa misma noche r

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD