Por primera vez en sus veintisiete años, Theron se encontraba en desacuerdo con su lobo, un suceso que no había ocurrido nunca en su vida. Siempre que su lobo había deseado algo, Theron persiguió sus instintos, lo que le llevó a seguir lo que su animal deseaba, pero en ese instante, estaba completamente en desacuerdo con lo que este quería hacer. Su tonto lobo, deseaba darle su marca de apareamiento a su chico, aquella mordedura que lo reclamaría cómo su suyo y formaría una conexión completa con Maison, una unión que los juntaría tanto en cuerpo y alma, según tenía entendido. No, no podría transformarlo en un hombre lobo cómo él, porque uno nacía de aquella forma, no se creaba. Pero, Maison no estaba listo para avanzar a ese nivel. Sí, Sonrisitas parecía ya estar superando el tema de

