Utilizando cada parte del gimnasio que pudiera usar para entrenar, Theron sabía que estaba atrayendo la atención de sus compañeros debido a la gran sonrisa con la cual entrenaba. Algunos pensarían que era extraño verlo tan sonriente, siendo que siempre que estaba cerca de una pelea, lo último que hacía era sonreír, en realidad, ante la presión del entrenador Chang, el molesto de Gabriel, que se creía un sabelotodo y su lobo colocándose de mal humor, era de todos menos sonriente. Pero cómo se suponía que no iba a estar sonriente siendo que su relación con su dulce humano iba viento en popa. Sí, es cierto que todavía existía una que otra duda rondando en la cabeza de Maison y que de vez en cuando parecía olvidar que era un humano diferente a los demás, lo que significaba que su relación t

