Violet rascó su cabeza mientras apretaba sus labios y dejaba salir un suspiro. Frente a ella estaba teniendo comienzo una gran discusión entre Eliot, Cayden y Saymon. —¿Cómo se te ocurre hacerla aparecer en medio de la misión? —preguntó Eliot, rodó su mirada a Lenin—, ¡¿cómo rayos hiciste para aparecer aquí?! —Yo, sólo… Sólo pasó —respondió la joven. —No podemos devolverla, —explicó Saymon— ya intentamos varias veces, pero no podemos teletransportarla. —¡Pero no podemos dejarla, por favor, va a morir a manos de los Oscuros! —gritó Eliot exasperado. —¡¿Crees que yo quiero que se quede?! —se enojó Cayden—, ¡hablas como si quisiera dejarla en esta maldita misión! —¡Tú tienes la cupa, no sabes manejar tu unión! —¡Deja de decir cosas que no sabes, Eliot! —¡Ya, cállense! —gritó V

