— ¡OH POR DIOS! ¡ESTUVISTE A PUNTO DE TENER SEX...! Lo callé aventando un cojín de mi cama haciendo que casi caiga al suelo. —¡Cállate! Te va a escuchar mi madre y es lo que no quiero. Y no fue exactamente así... Sólo fue... —Un beso muy pasional... ¡Sigo sin creerlo!—se puso a brincar en mi cama como niño pequeño—por dios Ethan... Tú no eres así y que de repente te dejes llevar... Me sorprendes—se dejó caer a lado mío —Ya... Ni yo sé porque me deje llevar tan lejos... Pero es que sus labios son tan adictivos y saben muy bien... Y Nathaniel besa como un dios griego... —Hey, hey, te me calmas o te mando a bañar con agua fría —Lo siento...—abrace una de las almohadas—es que no lo pude evitar... Nathaniel está metiéndose en mi vida poco a poco. —Ethan... La cena esta lista—Brian entro

