Llegaron al estacionamiento del edificio, ya el auto de Graciela estaba en uno de los estacionamientos de Arnold. El tenía tres estacionamientos cerrados estilo cochera y uno que lo usaría cuando llevara a visita, como esta ocasión el auto de Graciela. Arnold se estaciona y la ayuda a bajar del auto. Caminaron hasta los ascensores donde encontraron al encargado de la seguridad. —Joven Stone, el mensajero dejó las llaves del auto de la señorita aquí. —dijo el hombre mayor. —Gracias Tom, por cierto, ella es Graciela Becker, ella, dimitri y su esposa son los únicos que están autorizados a subir a mi departamento. – el hombre mayor asiente. —Bienvenida señorita Becker. —dice Tom con una sonrisa humilde. Graciela extendió su mano para saludarle, el hombre le recordó a su padre. —Gracias

