Golpeó la puerta de la oficina luego de mentalizarse lo que estaba por hacer, esto podía, o salir muy bien, o salir muy mal. - Adelante - escuchó la voz del hombre. Pasó con timidez -. Señor Scott, ¿qué necesita? - preguntó el director al ver al estudiante visitarlo por su propia voluntad y no por ser obligado a ir allí. - Señorita - dijo mientras tomaba asiento. El hombre miró hacia la pequeña persona que tenía enfrente. -¿Disculpe? - preguntó - Señorita Scott - repitió Alex sin utilizar la falsa voz que trataba de asemejarse a la de un varón. El director lentamente bajó sus lentes sin apartar la mirada de quién, ahora sabía, era una chica. - ¿Me puede explicar cómo...? - No sabía bien por dónde quería empezar a escuchar la historia. - Verá... - Alex volvió a utilizar treinta minuto

