NINA Cuando me desperté, Luca seguía durmiendo en el suelo junto a la cama de Noah. Era la primera vez que me despertaba y Luca seguía allí... lo que me recordó que Luca tenía fútbol. Me levanté del suelo y me acerqué a él. —Luca, levántate, llegas tarde. —¿Sí?—, preguntó con voz ronca por la mañana y sacó su teléfono. En cuanto vio la hora, se quedó boquiabierto. —Mierd@—, murmuró. —Quizás aún puedas llegar si te vistes muy rápido...—, balbuceé. —No pasa nada—, sonrió Luca, —no creo que el entrenador expulse a su jugador estrella del equipo por faltar a un entrenamiento. —Ni siquiera son las 6:30 y ya estás presuntuoso—, intervino Noah con una sonrisa burlona, ahora que estaba despierto. Naturalmente, Luca le tiró la almohada a Noah, así que me fui antes de que se convirtiera en u

