Capítulo 8 Alondra Ferreyra Pérez —Lo siento mamá, no me voy a meter, David ¿Nos vamos mi amor? —Dije con naturalidad esperando que él me hiciera caso. Nos tomamos de las manos, dejando a mi mamá echando chispas del coraje, desde un comienzo le dije que no quería ir, pero ella misma se lo buscó, no tengo la culpa que no entienda que esas cosas, a mí no me gustan. —Claro mi princesa. Hasta luego y un placer conocerla señora…—Respondió David sin saber el nombre de mi madre. —Petra, se llama Petra. Lo dije fuerte para que ella también escuchara que le decía su nombre a David, cosa que tampoco le gustaba, sus padres bien que supieron darle el nombre, esa mujer era tan dura como una piedra. Enseguida caminamos a su auto, un hermoso Mercedes Benz, nunca me había subido a uno de esos y me

